Acceso Abierto

Resumen

La tortura como acción violatoria de derechos es una realidad innegable en nuestra sociedad, y al hablar de lo anterior, es consecuencial que se traspasen las líneas del derecho y se dé incumplimiento y violación tanto a los mandatos de la carta suprema nacional, como a la normatividad internacional. En gran parte de la historia de la humanidad ha estado presente, incluso; en algunas ocasiones, ha llegado a ser considerada como algo plenamente viable y legítimo como lucha contra el terrorismo, como también, es dable anotar que con el transcurrir del tiempo se ha avanzado respecto a esa posición y se ha establecido que la tortura es un hecho atroz, violatorio de los derechos humanos, principalmente de la dignidad humana, pues se constituye en una ofensa directa a este principio que irradia con el conjunto de los derechos fundamentales y que funge como elemento fundante y esencial de todo el sistema de garantías y derechos constitucional y legalmente reconocidos a las personas en un Estado Social de Derecho; generándose así o trayendo como consecuencia el establecimiento de una especial protección jurídica al respecto.